Servicio Post-Venta, la verdadera vida útil de un producto

Cada producto nuevo que adquirimos tiene una vida útil. ¿Cuántas porciones vamos a obtener? ¿Cuántos años va a durar funcionando? ¿Cuándo va a salir un tecnología nueva que lo reemplace? Cuándo se descomponga, ¿puedo obtener refacciones? ¿alguien me lo puede reparar?

Al tomar nuestra decisión tenemos que conocer el respaldo que tenemos detrás de cada producto. El respaldo de la marca, del mercado, del distribuidor, etc. podemos tomar los siguientes puntos para apoyarnos:

  1. Identificar la última tecnología. En la actualidad muchos de los reemplazos que tenemos que realizar no es porque deje de funcionar nuestro producto, si no porque los nuevos avances tecnológicos lo han vuelto obsoleto. Debemos revisar que estemos adquiriendo tecnología de punta para maximizar su vida útil.
  2. Investigar su costo de operación. En muchas ocasiones lo que deja fuera de operación a un producto es su costo operativo. Revisar y comparar tecnologías para obtener el mejor producto, no solo en costo inicial, pero también en costo operativo. Minimizar los gastos de personal, energía, etc.
  3. Revisar el respaldo ofrecido. Todos los productos eventualmente van a fallar, pero ese no debe ser el fin de su vida útil. Disponibilidad de refacciones, servicio técnico, garantía y el respaldo en general que se ofrezca van a permitir que nuestro producto siga en operación hasta el final de su verdadera vida útil.

Los 3 puntos anteriores conforman el Servicio Post-Venta ofrecido, que junto con la calidad y el costo de nuestro producto conforman la vida útil o tiempo estimado de reemplazo para el mismo.

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