El agua es el recurso más importante que tenemos como humanidad. Es tan importante que su descubrimiento en otro planeta, abriría la puerta a la existencia de vida extraterrestre.

Sin agua, no podemos vivir. Y por el momento es la mejor manera de mantener limpias nuestras prendas y nuestra ropa. Pero esto no quiere decir que para lavar tengamos que desperdiciar agua o dejar el agua contaminada.

Lo más importante es empezar contaminando lo menos posible el agua al lavar. Para logarlo debemos respetar las siguientes dos reglas:

  1. Utilizar productos biodegradables y amigables con el medio ambiente. No solo van a contaminar menos, además maltratan menos nuestras prendas aumentando su vida útil.
  2. Respetar las cantidades de producto químico. “La dosis hace el veneno”, sería la frase más adecuada para representar esta regla. A menor producto, menos contaminación. Recordemos que cuanto menos producto utilicemos, menos dinero gastamos en lavar. Esta regla es excelente tanto para el medio ambiente, como para nuestro bolsillo.

Al contaminar lo menos posible el agua entonces podemos partir de las 3 “R’s”. Reduce. Reusa. Recicla.

REDUCIR

Clasificar la ropa adecuadamente. Al separar la ropa a lavar por colores, tipo de textiles o suciedad, podemos realizar ciclos de lavado distintos. No todo se lava igual. Una buena clasificación puede llegar a reducir nuestro consumo de agua hasta en un 50%. Sin costo adicional. Lo único necesario es que nuestros equipos de lavandería cuenten con un microprocesador de programación libre, preferentemente con más de 40 formulas.

Diseñar nuestras formulas de lavado. Es trabajo de una sola ocasión. Al adecuar nuestras formulas de lavado de acuerdo a la clasificación podemos instaurar procesos de lavado eficientes, amigables con el medio ambiente, y por ende, reducir el consumo de agua al evitar lavados o enjuagues extras.

REUSAR

Solicitar el apoyo de quienes usan las prendas es la mejor manera de reusar. Cada ocasión que logramos reusar una prenda si necesidad de lavarla, ahorramos el 100% del agua que hubiera sido necesaria para procesarla.

Programas de lealtad o de apoyo con los huéspedes en los hoteles, para reutilizar las prendas en hospedajes prolongados. Reutilizar uniformes dos días en plantas con suciedades bajas, o cualquier estrategia que podamos implementar para reutilizar las prendas sin sacrificar higiene o calidad.

RECICLAR

El agua es reciclable. Desde pequeños nos enseñan el ciclo del agua. En una lavandería podemos hacer lo mismo. Implementando un sistema de reciclado de agua, podemos reutilizar el agua de los enjuagues para el prelavado del siguiente ciclo (no duden en contactarnos si desean implementar este sistema por correo en amartinez@equiposparalavar.com), esto nos permite ahorrar hasta un 15% de agua, y un 10% en producto químico, todo con un costo mínimo y se puede ser implementado por su propio personal con materiales adquiridos localmente.

También es posible implementar plantas de tratamiento de agua que nos pueden permitir reciclar porcentajes mayores al 90% del agua que empleamos en nuestra lavandería.

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